


En Residencia Maranatha Magán ofrecemos una atención integral orientada a cubrir las necesidades físicas, emocionales, cognitivas y sociales de cada residente.
Entendemos que cada persona envejece de una forma diferente y que sus necesidades pueden cambiar con el tiempo. Por ello, nuestro modelo de atención se basa en la valoración individual y la adaptación de los cuidados y apoyos a la situación de cada residente, respetando siempre su autonomía, sus capacidades y su historia de vida.
Nuestro equipo de profesionales trabaja de forma coordinada para ofrecer una atención continuada y personalizada, buscando en todo momento el bienestar y la calidad de vida de las personas mayores.
La tranquilidad de saber que existe un equipo preparado para atender las necesidades de cada residente en cualquier momento del día es fundamental tanto para las personas mayores como para sus familias.
En Residencia Maranatha Magán ofrecemos atención y acompañamiento las 24 horas, adaptando los apoyos al grado de autonomía y a las necesidades individuales de cada persona.
Nuestro equipo acompaña a los residentes en las actividades de la vida diaria, prestando el apoyo necesario en aspectos como la higiene personal, el vestido, la movilidad o la alimentación, siempre desde el respeto, la cercanía y el mantenimiento de la autonomía en la medida de lo posible.
El objetivo no es sustituir las capacidades de la persona, sino proporcionar los apoyos que necesita para desarrollar su día a día con seguridad y bienestar.
El seguimiento del estado de salud forma parte esencial de la atención integral de nuestros residentes.
Contamos con atención médica y de enfermería, orientada al seguimiento de las necesidades de salud, el control y supervisión de los tratamientos prescritos y la detección de posibles cambios en el estado de cada persona.
La coordinación entre los profesionales permite realizar un seguimiento continuado y adaptar la atención cuando las necesidades del residente evolucionan.
Además, mantenemos una comunicación cercana con las familias ante aquellas situaciones relevantes relacionadas con la salud y el bienestar de sus seres queridos.
Mantener la movilidad y las capacidades físicas durante el mayor tiempo posible contribuye directamente a la autonomía y a la calidad de vida de las personas mayores.
El servicio de fisioterapia desarrolla intervenciones adaptadas a las capacidades y necesidades de cada residente, orientadas al mantenimiento de la movilidad, el equilibrio y la funcionalidad.
A través del ejercicio adaptado y del acompañamiento profesional, buscamos favorecer la conservación de las capacidades físicas y prevenir, en la medida de lo posible, el deterioro asociado a la edad o a determinadas situaciones de dependencia.
La participación en actividades significativas y la estimulación de las capacidades forman parte de nuestro modelo de atención.
A través de la terapia ocupacional y la estimulación cognitiva, trabajamos para favorecer el mantenimiento de las capacidades, la autonomía y la participación de los residentes en su vida cotidiana.
Las actividades se adaptan a las necesidades, intereses y situación de cada persona, evitando planteamientos generales y buscando propuestas que tengan sentido para quienes participan en ellas.
Como centro especializado en el tratamiento no farmacológico del Alzheimer, desarrollamos además intervenciones específicas dirigidas a personas con deterioro cognitivo y otras demencias.
El bienestar emocional forma parte esencial de la calidad de vida de las personas mayores. Los cambios asociados al envejecimiento, la pérdida de autonomía o el proceso de adaptación a una residencia pueden generar nuevas necesidades emocionales que requieren escucha, comprensión y acompañamiento profesional.
En Residencia Maranatha Magán contamos con atención psicológica orientada a favorecer el bienestar emocional de nuestros residentes, prestando apoyo ante las diferentes situaciones que pueden surgir a lo largo de su estancia en el centro.
La intervención se adapta a las necesidades y capacidades de cada persona, teniendo en cuenta su situación personal, su historia de vida y su estado cognitivo. El objetivo es ofrecer un acompañamiento individualizado que contribuya a mejorar su adaptación, favorecer la expresión emocional y mantener, en la medida de lo posible, su bienestar psicológico.
Además, el trabajo coordinado entre los diferentes profesionales permite ofrecer una atención integral, compartiendo una visión global de las necesidades de cada residente y adaptando los apoyos cuando su situación evoluciona.
La alimentación es una parte fundamental del cuidado y del bienestar diario de las personas mayores. Por ello, en Residencia Maranatha Magán contamos con cocina propia, lo que nos permite elaborar los menús en el propio centro y prestar una especial atención a las necesidades alimentarias de nuestros residentes.
Ofrecemos dietas y menús adaptados a las necesidades de cada persona, teniendo en cuenta las indicaciones profesionales, las posibles intolerancias y las necesidades derivadas de determinadas situaciones de salud o dificultades en la alimentación.
La adaptación de las texturas y la preparación de los alimentos permite dar respuesta a las necesidades de aquellos residentes que requieren una alimentación específica, buscando siempre combinar la seguridad alimentaria, el equilibrio nutricional y el disfrute de las comidas.
Entendemos, además, que la alimentación forma parte de las rutinas y de la calidad de vida. Por ello, trabajamos para que los momentos de las comidas se desarrollen en un ambiente agradable y formen parte de la vida cotidiana del centro.